Whiplash en mi lista de las que se quedan

(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});

Confieso que llegué tarde a esta película. La tenían en la lista de pendientes desde hace años, y recién 2014 después del estreno me senté a ver Whiplash.

Whiplash en mi lista de las que se quedan

Foto: Dülmen, Cinema-Center -- 2012 -- 3398 / Wikimedia Commons

Buscando un poco de contexto antes de escribir esto, encontré que Whiplash es un videojuego de plataformas de 2003 para PlayStation 2 y Xbox​donde una comadreja de cola larga llamada Spanx y un conejo llamado Redmond se encuentran encadenados el uno al otro y siguen sus aventuras mientras la pareja se esfuerza por encontrar una salida del almacén del corporación de pruebas de productos conocida como Genron, dirigida por el director ejecutivo que odia a los animales, Franklin D. Ese detalle de la historia real le da otra capa a la película, porque ya no es solo ficción: hay cosas que efectivamente pasaron.

Un dato curioso que encontré: los actores aprendieron a tocar batería de verdad; el final fue filmado en una sola toma de varios minutos. Pequeñas cosas así hacen que después de ver la película te quedes investigando, y eso para mí es señal de que valió la pena el rato.

Whiplash es una película de drama musical del 2014, dirigida por Damien Chazelle. La primera vez que la ves, lo que más llama la atención es la atmósfera: la forma en que está filmada te mete dentro de la historia casi sin darte cuenta.

Hay una escena que me marcó particularmente. No te voy a spoilear, pero digamos que es el momento en que el personaje principal tiene que tomar una decisión y sabés que ya nada va a ser igual. Ese tipo de escenas son las que hacen que una película quede grabada, porque te obligan a pensar qué harías vos en esa situación.

La actuación acá no es decorativa: sostiene la película entera. Damien Chazelle sabe sacarle provecho a cada momento, y hay gestos, silencios y miradas que dicen más que cualquier diálogo. Es de esas películas donde notás que cada actor entendió perfectamente a su personaje, y eso se transmite directo al espectador.

El ritmo me gustó también. No tiene esa prisa de las películas actuales que te cortan cada tres minutos con un efecto o un plot twist. Acá la historia respira, se toma su tiempo, y cuando llega el momento clave, el impacto es mucho mayor porque te dejó llegar hasta ahí con calma. Esa paciencia narrativa es algo que cada vez se ve menos.

Lo que me llevo de Whiplash no es tanto el argumento, sino la reflexión que deja. Hay películas de entretenimiento puro, y está bien, pero estas que te hacen pensar tienen un valor distinto. La forma en que Damien Chazelle cuenta la historia te muestra algo de la condición humana que difícilmente olvides.

Si la ves con otra persona, seguro terminan conversando de la película un buen rato después de los créditos. A mí me pasó, y creo que eso es lo que una buena historia debería provocar: ganas de hablar, de comparar puntos de vista, de entender por qué a cada uno le llegó por un lado distinto.

Ojalá la veas un día de esos en que tenés tiempo de verdad, porque merece ser vista con atención. Contame después si te pasó lo mismo que a mí.

@jennyburgos — Una película a la vez.



0
0
0.000
(adsbygoogle = window.adsbygoogle || []).push({});
1 comments
avatar

Congratulations @jennyburgos! You have completed the following achievement on the Hive blockchain And have been rewarded with New badge(s)

You distributed more than 26000 upvotes.
Your next target is to reach 27000 upvotes.

You can view your badges on your board and compare yourself to others in the Ranking
If you no longer want to receive notifications, reply to this comment with the word STOP