MOVIE REVIEW: “Jawbreaker” (1999)

Synopsis: Courtney, Julie and Marcie are three of the most popular teenagers at their school. When they decide to kidnap Liz (famous for having been the school prom queen) as part of a prank, the plan goes terribly wrong after they find the girl dead in the trunk.
Mixing an unpretentious comedy with investigative suspense within the ever-attractive atmosphere of the 90s is a recipe that rarely fails, and this movie is proof of that. Even though it doesn't have such a compelling script and isn't entirely believable at certain moments, the plot brings a chaotic energy that makes it very difficult to remain indifferent to everything it presents to us throughout its (completely) stereotype-driven construction, undeniably fun ones at that. Here we have a “creative allegory” in the form of a movie that reminds us just how chaotic the late 90s reached its peak.


In the plot, what was supposed to be a simple “birthday prank” becomes a true nightmare for the three most popular teenagers at Reagan High School. Courtney, Julie and Marcie find Liz suffocated in the trunk of the car where she was being held “hostage”. The chaotic outcome forces the three girls to keep what happened a secret, and from there, devise a plan to deceive the police (and anyone else who tries to investigate what happened). The future of the three friends is now hanging by a thread, and they will stop at nothing to come out clean from what happened.
It is true that Liz died because of an accident that the three girls did not anticipate (because the candy that was used to keep Liz quiet ended up going down her throat, suffocating her), but what could have been resolved with a formal report to the police (albeit with legal implications), becomes a “snowball” as new events unfold in the middle of the investigation. The more they lie, the more problems they attract. No one is safe. Justice needs to be served. However, in the world of the rich... Who will be able to deliver all of that?


From beginning to end, this movie's script is devilishly fun. The opening is impactful, but it's a shame that the plot can't maintain the same level afterward. Despite that, the plot's pacing is quite fluid and extremely entertaining within the premise it chose to adopt in building its development. The jokes (even the silliest and least important ones as narrative foundations) are always framed within a context that helps shape the movie. Not all of them work very well, but there is always something surrounding what is said or shown that improves the whole.
Using and abusing stereotypes to build not only its characters, but also the movie's entire set design and visual atmosphere (which is almost always very colorful and brightly lit for most of the runtime), the script brings together a compilation of the best segments of 90s comedies that try to impose a different dynamic when establishing the investigative element at their core. Here, although superficial, this has a very positive effect because the way the script develops the plot's consequences becomes a very appealing device.


They lie, seduce, manipulate and do whatever else is necessary to get away with the crime they committed. Through its ups and downs, the script gets more right than wrong when it delivers a chaotic succession of events. Despite being a movie with uneven moments, it is still provocative and genuinely funny entertainment, as well as substantial in its social criticism (which is basically about portraying rich, shallow teenagers trying to get away with crimes). Even though the script is sometimes very predictable, the plot still hides some good surprises along the way.
Rose McGowan, Rebecca Gayheart and Julie Benz have great chemistry as a completely cartoonish and caricatured trio of friends (almost as if they had stepped out of an animated cartoon). Each of them has a “singular” characteristic: McGowan is sexier (and always uses that to get what she wants); Gayheart is the most understanding (and the most out of place in the group; but stays in it for social status); Benz is the “do-it-all” type and doesn't mind being a “slave” to remain popular. Judy Greer arrives later in the plot, but becomes a key piece in the ending.


Written and directed by Darren Stein (delivering above-average work in the writing, but somewhat lost when it comes to directing by delivering a project that sometimes seems too loose because it lacks well-defined boundaries, especially in the handling of the third act), Jawbreaker takes us back to one of the best essences of the 90s, because it delivers entertainment without pretending to be anything more than what it really is. Embracing all of its narrative absurdities (and all the hysteria behind them), this project “shaped” a segment to be followed.
Sinopsis: Courtney, Julie y Marcie son tres de las adolescentes más populares del colegio donde estudian. Cuando deciden secuestrar a Liz (famosa por haber sido la reina del baile escolar) como parte de una broma, el plan sale terriblemente mal después de que encuentran a la chica muerta en el maletero.
Mezclar una comedia desenfadada con el suspense investigativo dentro de la siempre atractiva atmósfera de los años 90 es una receta que difícilmente falla, y esta película es una prueba de ello. Aunque no tiene un guion tan contundente ni tan creíble en algunos momentos, la trama trae una energía caótica ante la cual es muy difícil permanecer indiferente a todo lo que nos presenta en medio de su construcción (completamente) basada en estereotipos innegablemente divertidos. He aquí una “alegoría creativa” en forma de película que nos recuerda cuánto tuvo su auge caótico el final de los años 90.
En la trama, lo que debía ser una simple “broma de cumpleaños”, se convierte en una verdadera pesadilla para las tres adolescentes más populares del Colegio Reagan. Una vez que Courtney, Julie y Marcie encuentran a Liz asfixiada en el maletero del coche donde estaba siendo mantenida como “rehén”. El desenlace caótico obliga a las tres chicas a mantener en secreto lo ocurrido, y a partir de ahí, trazar un plan para engañar a la policía (y a cualquiera que intente investigar lo sucedido). El futuro de las tres amigas ahora pende de un hilo y no escatimarán esfuerzos para salir limpias de lo ocurrido.
Es muy cierto que Liz murió debido a un accidente que no fue previsto por las tres chicas (porque el dulce que se utilizó para mantener a Liz en silencio terminó bajando por su garganta, y la asfixió), pero lo que podría haberse resuelto con una presentación formal ante la policía (aunque con implicaciones legales), se convierte en una “bola de nieve” a medida que nuevos acontecimientos van sucediendo en medio de la investigación. Cuanto más mienten, más problemas atraen. Nadie está a salvo. La justicia debe hacerse. Sin embargo, en el mundo de los ricos... ¿Quién podrá entregar todo esto?
De principio a fin, el guion de esta película es diabólicamente divertido. El inicio es impactante, pero es una pena que poco después la trama no consiga mantener el mismo nivel. A pesar de ello, el ritmo de la trama es bastante fluido y extremadamente divertido dentro de la propuesta que decidió adoptar para construir su desarrollo. Los chistes (incluso los más tontos y menos importantes como base narrativa) siempre están planteados dentro de un contexto que ayuda a moldear la película. No todos funcionan muy bien, pero siempre hay algo alrededor de lo que se dice o se muestra que mejora el conjunto.
Usando y abusando de estereotipos para construir no solo a sus personajes, sino también toda la escenografía y ambientación visual de la película (que casi siempre es muy colorida e iluminada la mayor parte del tiempo), el guion trae una recopilación de los mejores segmentos de las comedias de los años 90 que intentan imprimir otra dinámica cuando intentan establecer el segmento investigativo en su base. Aquí, aunque superficial, esto tiene un efecto bastante positivo porque la manera en que el guion va desarrollando las consecuencias de la trama se convierte en un recurso muy atractivo.
Ellas mienten, seducen, manipulan y hacen todo lo que sea necesario para librarse del crimen que cometieron. Entre altibajos, el guion acierta más de lo que falla cuando imprime una sucesión caótica de acontecimientos. A pesar de ser una película con momentos irregulares, aun así, es un entretenimiento provocativo y genuinamente divertido y sustancial en su crítica social (que básicamente consiste en retratar a adolescentes ricos, y frívolos, intentando salir impunes de crímenes). Aunque tiene un guion que a veces es muy predecible, la trama aún esconde algunas buenas sorpresas por el camino.
Rose McGowan, Rebecca Gayheart y Julie Benz tienen una química excelente como un trío de amigas totalmente caricaturesco y exagerado (casi como si hubieran salido de una serie animada). Cada una de ellas presenta una característica “singular”: McGowan es más sexy (y siempre usa eso para conseguir lo que quiere); Gayheart es la más comprensiva (y la más desubicada del grupo; pero se mantiene en él por estatus social); Benz es la “todoterreno” y no le importa ser una “esclava” para seguir siendo popular. Judy Greer llega después a la trama, pero se convierte en una pieza clave en el desenlace.
Escrita y dirigida por Darren Stein (entregando un trabajo por encima de la media en la escritura, pero un poco perdido en lo que respecta a la dirección por entregar un proyecto que a veces parece estar demasiado suelto por no tener límites bien definidos, principalmente en la conducción del tercer acto), Caramelo Asesino nos remite a una de las mejores esencias de los años 90, porque nos entrega un entretenimiento sin pretender ser algo más de lo que realmente es. Abrazando todos sus absurdos narrativos (y todo el histerismo detrás de ellos), este proyecto “moldeó” un segmento a seguir.
Sinopse: Courtney, Julie e Marcie são três das adolescentes mais populares do colégio onde estudam. Quando decidem sequestrar Liz (famosa por ter sido a rainha do baile escolar) como parte de uma brincadeira, o plano sai terrivelmente errado depois que elas encontram a garota morta no porta-malas.
Misturar uma comédia despretensiosa com o suspense investigativo dentro da sempre atrativa atmosfera dos anos 90 é uma receita que dificilmente falha, e esse filme é uma prova disso. Mesmo não tendo um roteiro tão contundente e nem tão crível em alguns momentos, a trama traz uma energia caótica da qual é muito difícil ficar indiferente a tudo o que ela nos apresenta em meio à sua construção (completamente) pautada em estereótipos inegavelmente divertidos. Eis aqui uma “alegoria criativa” em forma de filme que nos lembra o quanto o final dos anos 90 teve seu auge caótico.
Na trama, o que era para ser uma simples “brincadeira de aniversário”, se torna um verdadeiro pesadelo para as três adolescentes mais populares do Colégio Reagan. Uma vez que Courtney, Julie e Marcie encontram Liz sufocada na mala do carro onde estava sendo mantida como “refém”. O desfecho caótico força as três garotas a manterem segredo sobre o que aconteceu, e a partir daí, traçarem um plano para enganar a polícia (e quem mais tentar investigar o que houve). O futuro das três amigas agora está na corda bamba e elas não medirão esforços para saírem limpas diante do ocorrido.
É bem verdade que Liz morreu devido a um acidente que não foi previsto pelas três garotas (porque o doce que foi usado para manter Liz em silêncio acabou descendo garganta abaixo, e a sufocou), mas o que poderia ter sido resolvido com uma apresentação formal a polícia (ainda que com implicações legais), se torna uma “bola de neve” à medida em que novos eventos vão acontecendo no meio da investigação. Quanto mais elas mentem, mais problemas elas atraem. Ninguém está a salvo. A justiça precisa ser feita. No entanto, no mundo dos ricos... Quem vai poder entregar tudo isso?
Do começo ao fim, o roteiro desse filme é diabolicamente divertido. O início é impactante, mas é uma pena logo depois a trama não consiga manter o mesmo nível. Apesar disso, o ritmo da trama é bastante fluido e extremamente divertido dentro da proposta que resolveu adotar para construir o seu desenvolvimento. As piadas (até mesmo as mais bobas e menos importantes como alicerce narrativo) são sempre pautadas dentro de um contexto que ajuda a moldar o filme. Nem todas elas funcionam muito bem, mas há sempre algo ao redor do que é falado ou mostrado que melhora o todo.
Usando e abusando de estereótipos para construir não apenas as suas personagens, mas também toda a cenografia e ambientação visual do filme (que quase sempre é muito colorido e iluminado na maior parte do tempo), o roteiro traz uma compilação dos melhores segmentos das comédias dos anos 90 que tentam imprimir uma outra dinâmica quando tentam estabelecer o segmento investigativo na sua base. Aqui, apesar de superficial, isso tem um efeito bem positivo porque o modo como o roteiro vai desenvolvendo os desdobramentos da trama se tornam um recurso muito atrativo.
Elas mentem, seduzem, manipulam e fazem tudo mais o que for preciso para se livrarem do crime que elas cometeram. Entre altos e baixos, o roteiro mais acerta do que era quando imprime uma sucessão caótica de acontecimentos. Apesar de ser um filme com momentos oscilantes, ainda sim, é um entretenimento provocativo e genuinamente engraçado e substancial na sua crítica social (que é basicamente retratar adolescentes ricos, e fúteis, tentando sair ilesos de crimes). Mesmo tendo um roteiro que às vezes é muito previsível, a trama ainda esconde algumas boas surpresas pelo caminho.
Rose McGowan, Rebecca Gayheart e Julie Benz tem uma química ótima como um trio de amigas totalmente cartunesco e caricato (quase como se elas tivessem saído de um desenho animado). Cada uma delas apresenta uma característica “singular”: McGowan é mais sexy (e sempre usa isso para conseguir o que ela quer); Gayheart é a mais compreensiva (e a mais deslocada do grupo; mas se mantém nele por status social); Benz é a “faz-tudo” e não se importa de ser uma “escrava” para continuar sendo popular. Judy Greer chega depois na trama, mas se torna uma peça chave no desfecho.
Escrito e dirigido por Darren Stein (entregando um trabalho acima da média na escrita, mas um pouco perdido no que diz respeito a direção por entregar um projeto que às vezes parece estar solto demais por não ter limites bem definidos, principalmente na condução do terceiro ato), Um Crime Entre Amigas nos remete a uma das melhores essências dos anos 90, porque nos entrega um entretenimento sem a pretensão de ser algo mais do que ele realmente é. Abraçando todos os seus absurdos narrativos (e todo histerismo por trás deles), este projeto “moldou” um segmento a ser seguido.
Rating: 70/100.
Originally posted through scrobble.life/movies.
The 90s style is one of the fun parts of this movie. The colorful clothes and bright look really fit this kind of teenage story.
This is totally true, and gives the movie its own "identity".
Yeah, it works. The only "problem" here is accepting that they're teenagers, haha.
Congratulations @wiseagent! You have completed the following achievement on the Hive blockchain And have been rewarded with New badge(s)
Your next target is to reach 150000 upvotes.
Your next target is to reach 880000 upvotes.
You can view your badges on your board and compare yourself to others in the Ranking
If you no longer want to receive notifications, reply to this comment with the word
STOP