MOVIE REVIEW: “The Singers” (2025)

Synopsis: During an impromptu "singing competition" in a bar in the "middle of nowhere," some patrons begin to express their deepest pains through music. The result ends up surprising everyone. There are no exceptions.
Some strangers are gathered in a bar that is probably located in a peripheral region. The chaos of yet another night of drinking, where an apparent incessant search for the suffocation of life's bitterness takes place. What seemed to be just an ordinary situation on any given day ends up becoming a collective "therapy session" of proportions never imagined by any of those "patients". A drama that functions as an "ode" to music, not only as an art that needs to be properly felt, but that needs to be properly spread throughout the world.

However, the plot of this short movie manages to go far beyond that, because it's not just about using music as the main narrative aspect, it's about "exorcising" many pains, longings, and resentments from the past through this art. The script was very assertive in choosing to concentrate the entire story in a bar, because it manages to convey the idea of "collective depression" that is imposed on the lives of all the men who are "lost" in that environment. Waiting to take just one more sip, hoping to make all their ghosts disappear from their minds.
The impact of music on the lives of ordinary people is the central theme of this short movie, and it brings in the male figure the reminders that yes, it is possible to cry as a man and that yes... It is also possible to communicate through music as the main tool to seek healing or liberation from internal traumas. The way the script does this tends to be quite intimate, and it manages to make a great mix between all the narratives that end up being built. This is such an unusual mix (because of how everything happens), but at the same time it's also very intense.

Although there isn't time to explore each of the characters in a more relevant way, the sounds emanating from the pain of those who end up singing their songs literally say everything about them. The choices are specific, and they "draw" all their anxieties. Each song reveals a trauma. At some specific point, what would have been just a "bar competition" ends up becoming a mixture of confessional and psychologist's office. The cast is very expressive, even though the actors have little narrative material to be echoed through words.
Literally, it's as if each new song is a "cry for help" from each of the characters, or a cry of deep pain that has long seemed to be stuck in their throats. Ironically, the movie doesn't just speak through music... It also speaks through the deafening silence that echoes at certain moments (despite everything starting as a big dispute over a hundred dollars and some free beers), where the absence of words falls like a "bomb", reminding us that it's not always necessary to use literal words to establish some kind of communication.

The set design focuses solely on the setting of a single location: a bar (which even seems like an extra character in the movie itself, such is its importance within the plot's functioning). In it, all the male characters are "shedding" their prejudices, their fears, their pride, and their insecurities... Helping each other (in an unexpected way), albeit within an atmosphere of almost childish competition, which, incidentally, starts a traditional bar fight. Technically, the movie explores this chaotic (and sad) scenario well.
Retaining emotions still seems to be something imposed on the male sex. At the expense of strength, it is necessary to silence emotions. How long will people believe this lie? How long will they defend this mental (and physical) illness? Here is a movie that brings this debate to the forefront; after all, exposing feelings and pain is never a sign of weakness... On the contrary, it is a sign of remarkable strength. Using music as a "guiding thread", the script reminds us that we need to sing louder (but we also need to find the courage to do so whenever we need to expel some more specific pain).

The Singers is a movie (released by Netflix) inspired by a short story (of the same name) by the Russian writer Ivan Turgenev (originally published in 1852), and carries strong messages that can - and should - be “interpreted” in different ways, allowing for the sharing of pain without weakening or ridiculing the subject. The narrative is somewhat scattered (without a beginning, middle, or end), but when the harmonies come together, it's pure “magic”. Sam A. Davis certainly did a great job, oscillating between simplicity and musically more brutal moments.
Sinopsis: Durante una improvisada "competencia de canto" en un bar en medio de la nada, algunos clientes comienzan a expresar sus penas más profundas a través de la música. El resultado sorprende a todos. Sin excepción.
Un grupo de desconocidos se reúne en un bar probablemente ubicado en una zona periférica. El caos de otra noche de copas, donde se desarrolla una aparente búsqueda incesante de la asfixia para la amargura de la vida, se desata. Lo que parecía una situación normal en un día cualquiera termina convirtiéndose en una "sesión de terapia" colectiva de proporciones jamás imaginadas por ninguno de esos "pacientes". Un drama que funciona como una "oda" a la música, no solo como un arte que necesita ser sentido, sino que necesita ser difundido por todo el mundo.
Sin embargo, la trama de este cortometraje va mucho más allá, pues no se trata solo de usar la música como eje narrativo principal, sino de "exorcizar" muchos dolores, anhelos y resentimientos del pasado a través de este arte. El guion fue muy acertado al centrar toda la historia en un bar, pues logra transmitir la idea de "depresión colectiva" que se impone en las vidas de todos los hombres que están "perdidos" en ese entorno, esperando tomar un sorbo más, con la esperanza de que todos sus fantasmas desaparezcan de sus mentes.
El impacto de la música en la vida de la gente común es el tema central de este cortometraje, y trae a la figura masculina recordatorios de que sí, es posible llorar como hombre y de que sí... También es posible comunicarse a través de la música como herramienta principal para buscar la sanación o la liberación de traumas internos. La forma en que el guion logra esto tiende a ser bastante íntima, y logra una gran combinación entre todas las narrativas que se construyen. Es una mezcla muy inusual (por cómo sucede todo), pero al mismo tiempo también es muy intensa.
Aunque no hay tiempo para explorar cada uno de los personajes de forma más relevante, los sonidos que emanan del dolor de quienes terminan cantando sus canciones lo dicen todo sobre ellos. Las elecciones son específicas y "extraen" todas sus ansiedades. Cada canción revela un trauma. En un momento dado, lo que habría sido simplemente una "competencia de bar" termina convirtiéndose en una mezcla de confesionario y consulta psicológica. El reparto es muy expresivo, aunque los actores tienen poco material narrativo que pueda expresarse con palabras.
Literalmente, es como si cada nueva canción fuera un "grito de auxilio" de cada uno de los personajes, o un grito de profundo dolor que parecía estar atascado en sus gargantas durante mucho tiempo. Irónicamente, la película no solo habla a través de la música... También habla a través del silencio ensordecedor que resuena en ciertos momentos (a pesar de que todo comienza como una gran disputa por cien dólares y unas cervezas gratis), donde la ausencia de palabras cae como una bomba, recordándonos que no siempre es necesario usar palabras literales para establecer algún tipo de comunicación.
La escenografía se centra únicamente en la ambientación de un único lugar: un bar (que incluso parece un personaje extra en la propia película, tal es su importancia dentro del desarrollo de la trama). En él, todos los personajes masculinos se deshacen de sus prejuicios, miedos, orgullo e inseguridades... Ayudándose mutuamente (de forma inesperada), aunque en un ambiente de competencia casi infantil, que, por cierto, da lugar a una típica pelea de bar. Técnicamente, la película explora a la perfección este caótico (y triste) escenario.
Contener las emociones parece ser algo impuesto al sexo masculino. A costa de la fuerza, es necesario silenciarlas. ¿Hasta cuándo creerá la gente esta mentira? ¿Hasta cuándo defenderá esta enfermedad mental (y física)? He aquí una película que pone este debate en primer plano; después de todo, exponer los sentimientos y el dolor nunca es signo de debilidad... Al contrario, es signo de una fortaleza notable. Usando la música como “hilo conductor”, el guión nos recuerda que debemos cantar más fuerte (pero también debemos encontrar el coraje para hacerlo cada vez que necesitemos expulsar un dolor más específico).
Los Cantantes es una película (lanzada por Netflix) inspirada en un cuento homónimo del escritor ruso Iván Turguéniev (publicado originalmente en 1852). Transmite mensajes contundentes que pueden - y deben - ser interpretados de diferentes maneras, permitiendo compartir el dolor sin debilitar ni ridiculizar al sujeto. La narrativa es algo dispersa (sin principio, nudo ni desenlace), pero cuando las armonías se unen, es pura magia. Sam A. Davis, sin duda, hizo un trabajo excelente, oscilando entre la simplicidad y momentos musicalmente más brutales.
Sinopse: Durante uma “competição de canto” improvisada em um bar no “meio do nada”, alguns clientes começam a expressar suas dores mais profundas através da música. O resultado acaba surpreendendo a todos. Não há exceções.
Alguns estranhos estão reunidos em um bar que provavelmente está situado em uma região periférica. O caos de mais uma noite bebedeiras, onde acontece uma aparente incessante busca pelo sufocamento das amarguras da vida. O que parecia ser apenas uma situação ordinária de um dia qualquer, acaba se tornando em uma “sessão de terapia” coletiva de proporções jamais pensadas por nenhum daqueles “pacientes”. Um drama que funciona como uma “ode” a música, não só como uma arte que precisa ser devidamente sentida, mas que precisa ser devidamente espalhada pelo mundo.
No entanto, a trama desde curta-metragem conseguir ir muito além disso, porque não se trata apenas de usar a música como principal aspecto narrativo, se trata sobre “exorcizar” muitas dores, anseios e ressentimentos do passado através dessa arte. O roteiro foi muito assertivo em escolher concentrar toda a estória em um bar, porque consegue imprimir a ideia de “depressão coletiva” que está imposta na vida de todos os homens que estão “perdidos” naquele ambiente. Esperando para tomar apenas mais um gole, na esperança de fazer todos seus fantasmas desaparecem da mente deles.
O impacto da música na vida de pessoas comuns é o tema central desse curta metragem, e traz na figura masculina os lembretes de que sim, é possível chorar sendo homem e que sim... Também é possível se comunicar através da música como principal ferramenta procurar pela cura ou libertação de traumas internos. O modo como o roteiro faz isso tende a ser bastante intimista, e consegue fazer uma ótima mistura entre todas as narrativas que acabam sendo construídas. Essa é uma mistura tão inusitada (pelo modo como tudo acontece), mas que ao mesmo tempo é também bem intensa.
Embora não haja tempo para explorar cada um dos personagens de uma maneira mais relevante, os sons que emanam das dores daqueles que acabam cantando suas músicas literalmente dizem tudo sobre eles. As escolhas são específicas, e “desenham” todas as inquietações deles. Cada música releva um trauma. Em algum momento específico, o que teria sido apenas uma “competição de bar” acaba se tornando uma mistura de confessionário com consultório de psicologia. O elenco é muito expressivo, ainda que os atores tenham pouco material narrativo para ser ecoado através de palavras.
Literalmente, é como se cada nova música fosse um “pedido de socorro” de cada um dos personagens, ou um grito de dor profunda que há muito tempo já parecia estar preso na garganta. Ironicamente, o filme não fala apenas através da música... Fala também através do silêncio ensurdecedor que ecoa em alguns momentos (apesar de tudo começar como uma grande disputa por cem dólares, e algumas cervejas grátis), onde a ausência das palavras cai como uma “bomba”, nos lembrando que nem sempre é preciso fazer o uso literal das palavras para estabelecer algum tipo de comunicação.
A cenografia se concentra apenas na ambientação de um único local: um bar (que até parece um personagem extra do próprio filme, tamanha é a importância dele dentro do funcionamento da trama). Nele, todos os personagens homens estão se “despindo” dos seus preconceitos, dos seus medos, dos seus orgulhos e das suas inseguranças... Ajudando-se mutualmente (de uma maneira inesperada), ainda que dentro de uma atmosfera de competição praticamente infantil, que aliás, começa uma tradicional briga de bar. Tecnicamente, o filme explora bem todo esse cenário caótico (e triste).
Reter as emoções parece ainda ser algo imposto ao sexo masculino. Em detrimento da força, é preciso calar emoções. Até quando as pessoas irão acreditar nessa mentira? Até quando irão defender esse adoecimento mental (e físico)? Eis aqui um filme que traz à tona esse debat; afinal, expor sentimentos e dores nunca é sinal de fraqueza... Ao contrário, é sinal de força notável. Usando a música como um “fio condutor”, o roteiro nos lembra que é preciso cantar mais alto (mas é preciso encontrar à devida coragem para fazer isso sempre que for preciso expulsar alguma dor mais específica).
Os Cantores é um filme (lançado pela Netflix) inspirado num conto (de mesmo nome) do escritor russo Ivan Turguêniev (que foi originalmente publicado em 1852), e traz consigo fortes mensagens que podem - e devem - ser “interpretadas” de diferentes maneiras, abrindo espaço para o compartilhamento da dor sem a fragilização ou ridicularização do tema. A narrativa é um pouco dispersa (sem começo, meio ou final), mas quando as harmonias se encontram, é pura “magia”. Sam A. Davis certamente fez um ótimo trabalho, oscilando entre a singeleza e os momentos musicalmente mais brutais.
Posted Using INLEO
⚠️⚠️⚠️ ALERT ⚠️⚠️⚠️
HIVE coin is currently at a critically low liquidity. It is strongly suggested to withdraw your funds while you still can.
Toda una catarsis, sin duda alguna la música es especial y terapéutica, puede curar y sacar nuestros más grandes dramas. La voy anotar en los pendientes, se ve muy interesante el contenido. Un abrazo.
It was truly cathartic; music is undoubtedly special and therapeutic, capable of healing and releasing our deepest traumas. I'm adding it to my reading list; the content looks very interesting. Hugs.
Foi verdadeiramente catártico; a música é sem dúvida especial e terapêutica, capaz de curar e libertar os nossos traumas mais profundos. Vou adicioná-lo à minha lista de leitura; o conteúdo parece muito interessante. Abraços.
!ALIVE
!BBH
!HUESO
!LADY
!PIZZA
!LUV
View or trade
LOHtokens.@sacra97, you successfully shared 0.1000 LOH with @wiseagent and you earned 0.1000 LOH as tips. (5/25 calls)
Use !LADY command to share LOH! More details available in this post.
$PIZZA slices delivered:
@sacra97(6/15) tipped @wiseagent
Send $PIZZA tips in Discord via tip.cc!